sábado, 27 de noviembre de 2010

El pizzero que casi ve una bombacha

Mi amiga cumplía años; así que con Florecita (otra de las telefonistas) íbamos a ir a su casa después de trabajar, ya que ella no le tocó estar.
Como todos los fin de semana, terminábamos de trabajar al rededor de las doce y media de la noche; no es tan tarde, pero su casa está a aproximadamente 8 cuadras de distancia y no son del todo agradables. Tampoco teníamos algún colectivo directo, así que pensamos en pedirle a los repartidores si nos podían llevar en moto. Sólo Nano la tenía disponible, y claramente no entrábamos los tres en una misma moto, además, no confiábamos mucho en que podía llevarnos sanas y salvas. En fin, su bicicleta (no pregunten por qué) estaba en la pizzería, así que nos la ofreció para que nos la llevásemos.
El problema con la bicicleta, es que es bastante alta, y además tenía el caño recto de bicicleta de hombre. Con Florecita, entonces, salimos a la calle e intentamos subirnos y ver si estábamos aptas para ir en bicicleta hasta allá. Yo soy un hobbit, así que no podía pedalear porque no me daban las piernas. Florecita sí podía, pero tenía pollera de jean ajustada. "No importa, total en estas cuadras no hay nadie, nadie me a a ver". Entonces ya casi listas para irnos, nos subimos a la bicicleta, yo iba en la parte de atrás llevando bolsas con la ropa para cambiarnos. Ella tenía un pie en el pedal y el otro a punto de subirlo, cuando la puerta de la pizzería que da de la cocina a la calle (estaba delante nuestro) se abre. Salía Mipiza. Como con la pollera que tenía Florecita se le veía todo, optó por bajarse rápido de la bicicleta como una forma de "taparse"; pero en la desesperación por hacerlo rápido y entre la bicicleta que era demasiado alta, terminamos las dos en el piso con la bicicleta encima y la ropa que estaba en las bolsas, esparcida por el suelo. Mipiza vino a ayudarnos a levantarnos.
Lo bueno es que Mipiza no llegó a verle la bombacha, y lo malo es que terminamos yendo caminando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario