miércoles, 16 de marzo de 2011

El final

Hola! se acuerda de mí? Yo creo que no, es que en realidad nunca nadie leyó este blog de mierda. La cosa es que capaz escriba más informalmente porque es el último post. Hace meses que ya no trabajo más ahí, así que vine a contarles cómo termino la historia.
Bueno, no lo voy a hacer largo porque pierde la gracia, pero voy a contarles cómo terminó mas o menos cada uno...
Foster hace 3 días acaba de recuperarse de una sobredosis, estuvo internado en un hospital psiquiátrico como por 3 meses, Fito fue despedido por haber llevado un revólver a la pizzería y haberlo escondido ahí. Chy, la encargada desde más de 5 años renunció porque encontró un mejor trabajo y yo renuncié porque me parecía todo una mierda.
En mi lugar hay una pibita de 16 años rubia divina que va vestida con mini short blanco y un trapo de remera (que se le ve el ombligo). Sale todas las noches y fuma dos atados de 20 por día. Al no estar la encargada, los dueños ocupan el puesto y todavía no logran acostumbrarse.
Sí, es el trágico final de película, me encanta este final, es épico, ÉPICO.

Ahora espero que nadie relacionado a la pizzería lea esto porque atraería el bullying y además me odiarían, tal vez.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Saber limpiar el piso no estaba en los requisitos!

Ayer me mandé la primer cagada en la pizzería. Chy me pide que prepare dos Stella Artois en una bolsa (una de las pocas veces que me pide bien las cosas). Voy hacia la heladera y agarro una cerveza con cada mano, al sacarlas arrastro una Quilmes Stout que estaba al lado y se me cae accidentalmente al piso. Fue todo en cámara lenta, si no hubiese tenido las dos manos ocupadas con las Stella pienso que con una, podría haber atajado la Quilmes, es más, por un momento pensé en soltar una Stella por atajar la Quilmes, pero corría el riesgo de no llegar justo para agarrarla y romper dos en vez de una (qué mal que pienso a veces). Menos mal que ya no había clientes en el local y estaba a dos minutos de cerrar.
Luego del ruido de la cerveza estrellándose contra el piso, todos los repartidores se empezaron a CAGAR de la risa. A penas se me cayó, la miré a Chy, quien puso cara de ojete y miró enseguida a las cuentas que estaba haciendo, simultáneamente dijo: Buscá algo para limpiar.
Ok, empieza la aventura (?). Fui a la cocina y estuve tres horas tratando de buscar un secador y un trapo (los pizzeros se hacían los que no me habían visto, y yo me hacía la que quería hacer las cosas sola). Hasta que Mipiza me dijo: estás buscando el secador? allá en la esquina, y el trapo está abajo.
Agarré las cosas, tiré el trapo en el piso (estaba seco) y empecé a pasarle el secador. Todos se reían de mí, hasta uno me estaba filmando, como si fuera un hecho épico!. El amigo del pueblo me dijo: "primero mojá el trapo boba". Bueno, lo enjuegué y volví y me dijo: "pero buscá un detergente para piso o algo, no podés pasar el trapo mojado nada más!". Fui a la cocina y le exigí a Sepiza que me de todo lo necesario para limpiar y que me explique cómo carajo se limpia, para no seguir pasando papelones delante de los reparti riéndose de mí. Me explicó todo y volví con todo lo necesario.
Me puse a limpiar pero, la verdad, debo decir, no tenía mucho éxito... entonces le propuse a uno de los repartidores: "si limpias te pago 10 pesos... o 20!". A lo que ellos respondieron al mismo tiempo, como si se hubiesen puesto de acuerdo: "no boluda! si vos limpiás nosotros te pagamos 50 pesos!". Claramente me querían seguir viendo intentando limpiar y finalmente poder lograrlo...
El amigo del pueblo, siempre tan bondadoso, se ofreció a ayudarme, pero más que ayudarme terminó limpiando todo él. Un genio.
Luego de esto tuve una intensa conversación con la encargada del medio día, quien, para ser sinceros, me puteo con carpa porque no sabía limpiar un piso. Admito que NO me sentí para nada estúpida, reflexioné y pensé: mis amigas tampoco nunca limpiaron un piso. Soy normal, o soy anormal pero mis amigas también lo son, entonces... a quién le importa?

sábado, 27 de noviembre de 2010

El pizzero que casi ve una bombacha

Mi amiga cumplía años; así que con Florecita (otra de las telefonistas) íbamos a ir a su casa después de trabajar, ya que ella no le tocó estar.
Como todos los fin de semana, terminábamos de trabajar al rededor de las doce y media de la noche; no es tan tarde, pero su casa está a aproximadamente 8 cuadras de distancia y no son del todo agradables. Tampoco teníamos algún colectivo directo, así que pensamos en pedirle a los repartidores si nos podían llevar en moto. Sólo Nano la tenía disponible, y claramente no entrábamos los tres en una misma moto, además, no confiábamos mucho en que podía llevarnos sanas y salvas. En fin, su bicicleta (no pregunten por qué) estaba en la pizzería, así que nos la ofreció para que nos la llevásemos.
El problema con la bicicleta, es que es bastante alta, y además tenía el caño recto de bicicleta de hombre. Con Florecita, entonces, salimos a la calle e intentamos subirnos y ver si estábamos aptas para ir en bicicleta hasta allá. Yo soy un hobbit, así que no podía pedalear porque no me daban las piernas. Florecita sí podía, pero tenía pollera de jean ajustada. "No importa, total en estas cuadras no hay nadie, nadie me a a ver". Entonces ya casi listas para irnos, nos subimos a la bicicleta, yo iba en la parte de atrás llevando bolsas con la ropa para cambiarnos. Ella tenía un pie en el pedal y el otro a punto de subirlo, cuando la puerta de la pizzería que da de la cocina a la calle (estaba delante nuestro) se abre. Salía Mipiza. Como con la pollera que tenía Florecita se le veía todo, optó por bajarse rápido de la bicicleta como una forma de "taparse"; pero en la desesperación por hacerlo rápido y entre la bicicleta que era demasiado alta, terminamos las dos en el piso con la bicicleta encima y la ropa que estaba en las bolsas, esparcida por el suelo. Mipiza vino a ayudarnos a levantarnos.
Lo bueno es que Mipiza no llegó a verle la bombacha, y lo malo es que terminamos yendo caminando.

viernes, 22 de octubre de 2010

Fracasada poca fiesta

Hoy pintura me preguntó si antes de empezar a trabajar en la pizzería salía a la calle. Al principio pensé que se refería a que "no tenía calle" porque no empleo palabras como "guachin", "piola", "todo liso". Además siempre que Pintura me habla le respondo: Perdón, no entiendo el vocabulario con el que pretendés expresarte (sí, exactamente con esas palabras, también se lo digo medio apropósito igual..) él se cae de culo, se levanta y trata de hablarme como una persona normal.
En fin, me rei por la pregunta estúpida (siempre me rio un poco) y le dije que me molestaba que me haga preguntas estúpidas porque al hacerlas me une a su pelotudez un poco... La cuestión es que después de eso me preguntó cuántas veces había salido a bailar. Fingí que me había vuelto a causar gracia (ja!) y me preguntó si se podían contar con los dedos de las manos. Fue ahí cuando entendí la primera interrogación que me había hecho. Puedo confesar que me sentí una terrible pelotuda, una fracasada que no hacía más que estudiar, comer y dormir (aunque si lo veo de alguna manera, sí es casi lo único que hago, pero creo que me gusta...). Si me hubiesen conocido el año pasado estoy segura de que jamás me hubieran preguntado esto. Solía ser una chica "fiestera" pero la fiesta se va acabando. Lo único que faltaba era que me pregunten a dónde suelo ir a bailar, y cuando le responda : Y.... A VOODOO, A LA FIESTA DEL PISO COMPARTIDO, LARESISFUCKEDUP, MSTRPLN afirmarían su sospecha acerca de que soy una fracasada poca fiesta, pero no porque conocen los lugares y saben de qué se trata, sino que porque para ellos, basta escuchar esos nombres.

viernes, 8 de octubre de 2010

Que las pizzas se manden por bluetooth

Luego de una hora de estar repartiendo pedidos, llega uno de los reparti caminando con la moto al lado. Se le rompió el cable de acelerador (o algo por el estilo). A los diez minutos llega otro, se le pinchó una goma de la moto. Lo único que faltaba, no faltó. Llega Fito y saca una piza de la caja de la moto. La piza claramente estaba adentro de la caja de cartón, aunque yo diría que no estaba adentro, sino que la piza y la caja de cartón se habían combinado para hacer una perfecta mezcla homogénea. Tito entra al local, deja la ex pizza arriba del mostrador y dice: NO REPARTO MÁS.
El pendejo se puso histérico y caprichoso, no contó nada de lo que pasó, después de estar unos 15 minutos todos como pelotudos tratando de descifrar qué carajo le había pasado, llegamos a la conclución de que se cayó de la moto, por ende la piza también.
Aver, entonces de los 6 repartidores, habían 3 disponibles. Foster, cuando se enteró que tres de sus compañeros no estaban disponibles para repartir se quejó y dijo que "no tenía nafta" que no podía seguir haciendo pedidos (hasta este momento Chy no emitió sonido ni queja). Pero ya era demasiado, no? En fin, ella dijo unas palabras bastante parecidas a estas:
-Okey, entonces nadie va a repartir pizzas? por qué no hacemos una cosa? Yo no le cobro a nadie más; vos no atiendas más el teléfono y .. chicos! apaguen el horno, no hagan más pizzas. Y entonces nos quedamos todos sentados acá como unos pelotudos hasta que llegue uno de los dueños y nos heche a la mierda a todos. Y las pizzas que están acá, las que ya salieron, que se manden por bluetooth.

sábado, 2 de octubre de 2010

"Me llamaron de Italia"

Esto es cortito pero se merece estar separado de lo demás.
Foster me preguntó qué estudiaba, le respondí y me dijo:
-Aaah y qué, con eso te podé ir a otro país cuando termine' ?
-Cuando termine capaz que sí - le respondí, y me dijo:
-Yo cuando termine el colegio también me voy a laburá a otro país, me llamaron de Italia para repartir pisas, pero me dan un casco que tá re piola, no sabés !

Recatate que se arma bondi!

Cada vez que digo palabras como: "please" y "sorry" (no las digo intencionalmente, me salen del alma) todos los repartidores se rien y me boludean, dicen: "Haaaay! plis plis soriiiiii".
Una vez Sepiza me había hecho una pregunta, empezaba con "te gusta..." (no me acuerdo cómo sigue), en fin, le respondí "astilla". El pibe desapareció, volvió cagandose de risa (me sentí un 90% boludeada) y me dijo:
-ASTILLA no eh una palabra pa voh, se acerca muy a lo peola. Ya veo que mañana veni' y decí: EH GUACHO, QE ETÉ TODO PEOLA ACA, SE RECATAN.
Una vez uno de los repartidores me estaba hablando (en su idioma) y otro interrumpió para decirle a su compañero:
-Hey, pará! Hablá bien, qué es eso de PEOLA, TODO LISO? acá se habla bien eh, no a lo "piola".
Esa vez me sentí un 100% boludeada. Pero yo me rio para discimular que me siento de otro pozo.

Hablando otro día con Foster, él me preguntó: "cómo sabé que el que habla mal soy yo y no voh?". Le respondí que simplemente yo hablaba con las palabras del diccionario, a lo que me respondió:
-Y voh qué sabé si el que hiso el disionario sabía? Yo te voy a enseñar a hablá como la gente de acá, como lo pibe del barrio. Aver, cómo le decí a una persona que se tranquilize porque se arma lio?
-Emm... eh guacho calmate porque se arma quilombo? - eso respondí, ahora verán cuán poco vocabulario poseía ...
-Naa! cómo va a decir así? repetí conmigo... "EH GUACHO"
-EH GUACHO
-RECATATE
-RECATATE
-QE SE ARMA BONDI
-QE SE ARMA BONDI
-Entonces cómo quedaría?
-EH GUACHO RECATATE QUE SE ARMA BONDI!